El seleccionado brasileño de fútbol goleó a su par de Zimbabwe por 3-0, en un amistoso internacional que se disputó en la capital de ese país, como parte de su preparación para la próxima Copa del Mundo de Sudáfrica 2010, donde embolsó la suma de 1.800.000 dólares.
La actuación de los brasileños fue de menor a mayor. En el primer tiempo, el conjunto "verdeamarelho" exhibió pocos argumentos sólidos ante un rival débil -ubicado en el puesto 110 del ranking de la FIFA- y hasta debió sufrir algún sofocón contra su arco. Encima, a los 22 minutos, el arquero Julio Cesar chocó con Benjani y debió salir, lesionado, del campo de juego.
Pero la jerarquía de los brasileños siempre está latente, y apareció a los 40 minutos por intermedio del lateral Michael Bastos, quien ejecutó con gran precisión y potencia un tiro libre desde la derecha y clavó la pelota en el ángulo del arco.
Apenas dos minutos más tarde, Robinho amplió el marcador y le devolvió la tranquilidad al equipo de Dunga, que había sufrido más de lo esperado ante un contrincante de escaso vuelo.
Con la ventaja en el resultado, el segundo tiempo fue un mero trámite para los brasileños, que rápidamente consiguieron marcar el tercer tanto, cuando a los 10 minutos combinaron en buena acción colectiva los recién ingresados Julio Baptista y Dani Alves, éste envió un centro bajo al medio del área y Elano sólo tuvo que empujar el balón para convertir.

