En el primer partido, en el que Carlos Mayor paró a los titulares, tres de la media docena de futbolistas que son refuerzos jugaron de entrada. Los defensores laterales José Luis Gómez y Marcos Pinto, sumado al volante izquierdo Cristian Canuhé. Mientras que en el segundo compromiso, en el equipo alternativa estuvieron el defensor Daniel Franco y el atacante Facundo Pumpido. Mientras que el delantero uruguayo Matías Jones se sumó al grupo, pero sólo trotó mientras se disputaron los dos encuentros.
Del quinteto que tuvo acción ante Independiente Rivadavia, Gómez fue el más destaco. El ex Racing Club, quien fue el primer refuerzo en llegar por pedido del técnico tras la salida de Franco Quiroga (se le venció su contrato y decidieron no renovarlo), mostró todos su dotes de buen marcador de punta derecho, para complementarlo con una proyección constante y el sacrificio para que el equipo no quedara desprotegido ni desarmado ante una contra.
Incluso cuando pasó al ataque, más allá de mostrarse siempre como salida, encaró con determinación y le dio juego a sus compañeros. Cualidades que Mayor pretende en ese puesto.
Del otro lado de la defensa estuvo Pinto, quien le peleará el puesto a Iberbia (está lesionado). El ex Lanús tiene cualidades parecidas a Gómez, pero no la determinación que su compañero. Igual, cuando se afianzó fue impecable su labor.
El tercero entre los titulares resultó Canuhé, el ex Audax Italiano de Chile no encontró su lugar en la cancha y tuvo poco contacto con la pelota. No obstante nunca bajó los brazos y fue descarga, pero no pesó a la hora de la creación y generación de juego en ataque.
Ya en el segundo partido se produjo la presentación del resto. El atacante Facundo Pumpido jugó sólo 35’ y sin tener muchas asistencias, evidenció movilidad, presión en la salida rival y una altura (1,86 metros) de temer para el juego por arriba.
El restante fue Daniel Pinto (viene de Los Andes), que no se movió en su posición de marcador central, sino que marcó punta izquierda y cumplió sin sobresalir.

