El campeón vigente de Fórmula Uno, el inglés Lewis Hamilton, se impuso en el Gran Premio de Austria, luego de superar a su compañero de la escudería Mercedes, el líder Nico Rosberg, en la última vuelta de la carrera con una polémica maniobra que provocó la colisión entre ambos y causó daños en el auto del alemán, finalmente fuera del podio. El británico, que se anotó la tercera victoria en la actual temporada, terminó escoltado por el holandés Max Verstappen (Red Bull) y el finlandés Kimi Raikkonen (Ferrari) y recibió fuertes abucheos del público austríaco durante la premiación en repudio al desenlace de la competencia en el circuito de Spielberg. En rigor, Nico Rosberg tuvo mayor responsabilidad en la dramática acción de la segunda curva, pues quiso evitar el adelantamiento de Hamilton, generó el choque de los Mercedes y se llevó la peor parte porque su auto perdió el alerón trasero y quedó relegado de los primeros puestos. El alemán, que permanece al frente del Campeonato Mundial con 153 puntos, once más que el inglés, cruzó la meta en el cuarto lugar con el auto diezmado sobre la pista, lo que motivará un análisis de los comisarios deportivos para determinar si corresponde sanción por exponer a riesgo al resto de los participantes. ‘Gané la carrera de una manera justa y limpia‘, afirmó el británico en la conferencia de prensa posterior a su consagración, que se sumó a las conseguidas este año en los Grandes Premios de Mónaco y Canadá.