El campeón y líder actual de la Fórmula 1, el inglés Lewis Hamilton (Mercedes), estiró ayer su ventaja en la clasificación general de la categoría luego de un polémico triunfo en el Gran Premio de Italia en el autódromo de Monza, confirmado dos horas después de la carrera tras una revisión de la presión de aire en los neumáticos de su unidad.
El británico, que obtuvo así su triunfo número 40 desde su incorporación a la división reina del automovilismo mundial, amplió a 53 puntos su ventaja respecto de su compañero de escudería, el alemán Nico Rosberg, que ayer abandonó a dos vueltas del final y cuyo auto también fue objeto de estudio de los comisarios deportivos por el aire de las gomas.
Los fiscalizadores comprobaron, antes del inicio de la competencia, una presión de inflado menor al límite de lo exigido en los Mercedes de Hamilton y Rosberg, pero no así en los bólidos Ferrari del alemán Sebastian Vettel (segundo) y el finlandés Kimi Raikkonen (quinto).
Dos horas después de cruzar la meta, tras una reunión mantenida por los comisarios, miembros de la escudería alemana y representantes de la empresa Pirelli, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) decidió no sancionar a los Mercedes, al entender que la presión de los neumáticos descendió cuando bajaron su temperatura por la desconexión de las mantas calentadoras.
Fuente: Télam y EFE

