Buenos Aires, 2 de marzo.- El choque entre ambas hinchadas fue breve e intenso, según manifestaron los testigos, con peleas cuerpo a cuerpo y elementos contundentes.
Como consecuencia, los micros que trasladaban a los hinchas de River terminaron con sus vidrios rotos, por lo que pudo haber sido mayor la cantidad de heridos.
El enfrentamiento llegó a su fin cuando intervino la policía bonaerense, que tenía móviles en el peaje de Quilmes, cercano a Sarandí, donde se produjeron los incidentes.
El episodio de violencia ocurrió porque los hinchas de Quilmes aguardaron el paso de los micros que trasladaban (desde la zona periférica de La Plata) a la parcialidad de las filiales riverplatenses y los emboscaron.
Tras los enfrentamientos, los hinchas de Quilmes siguieron viaje hacia el Monumental, pero escoltados por móviles de la policía, mientras que los simpatizantes de River fueron demorados en el peaje de Dock Sud.
