Los presentes de San Martín y Boca son muy diferentes, pero ambos necesitan del triunfo y con esa premisa se enfrentarán hoy, desde las 16.30, en el estadio San Juan del Bicentenario por la 17ma fecha del torneo de Primera División. En la previa, la fiesta está asegurada porque llega el puntero del campeonato más allá que venga de perder. Mientras que el Verdinegro todavía no festeja en el año y la ocasión para despegar es la ideal por la trascendencia del rival, porque habrá un estadio colmado, y porque el equipo precisa poder demostrar que su fútbol tiene sustento. Será una tarde de gala, para un compromiso diferente y un domingo en el que San Juan será el centro del fútbol argentino. 

 

GUSTAVO VILLARRUEL. 


El escenario será el Bicentenario, en el que siempre San Martín se rehusó a utilizar. En el mismo lugar en el que nunca pudo superar a Boca ya que cayó 1-0 en el 2012 y 2016. Pero que por una cuestión económica y de capacidad debió resignar jugarlo en el Hilario Sánchez. Bicentenario que le posibilitó para hoy recibir hinchas visitantes y por eso Boca contará con 15.000 localidades (5.000 más que el público verdinegro). 


Y mientras San Martín sólo piensa en ganar, a la memoria vuelve la histórica victoria 6-1 del 13 de abril de 2013 que recorrió el mundo cuando el xeneize de Bianchi se vio rendido ante aquel equipo que orientaba el +Yagui+ Forestello y del cual sólo queda como sobreviviente el arquero y capitán Luis Ardente.  


Por eso el hincha se ilusiona y el jugador se motiva. Enfrentar a Boca es distinto, y más hoy que llega puntero y dolido por la derrota ante Talleres (2-1). A allí es donde se enfocó Néstor Gorosito y el arduo trabajo de la semana que incluyó jornadas de doble turno. Porque la intención es poder desplegar su propuesta que no se apreció en la derrota contra Huracán (1-0) ni en el empate ante Independiente (0-0) y por ello Pipo está en deuda. 


Aunque no hará muchos movimientos, simplemente el retorno al centro de la cancha de un pilar en su columna vertebral como lo es Marcos Gelabert, quien cumplió la fecha de suspensión por acumulación de amarillas, y quien dejará la cancha será el sanjuanino Nicolás Pelaitay.  


No obstante, y más allá que con el +Pampa+ recupera a su voz de mando, el equipo debe demostrar su propuesta. La que no se vio ante Huracán dónde hizo un muy pobre partido y carente de ideas, para continuar ante el Rojo en el que sólo se defendió y cosechó un punto simplemente por la actuación de Ardente y la ayuda de los palos en dos ocasiones. 


Mientras que en el equipo dirigido por Guillermo Barros Schelotto habrá dos modificaciones: Jonathan Silva por Frank Fabra, quien fue llamado a su Selección de Colombia ante la doble fecha de eliminatorias, y el regreso en el ataque de Ricardo Centurión tras haberse recuperado de una lesión, en lugar de Junior Benítez, afectado por un esguince de tobillo. 


Hoy San Juan se paralizará, y por ello todas las actividades deportivas fueron postergadas, porque llegó Boca, pero el que debe despegar es San Martín en un partido que anímicamente es superior a cualquiera.