Buenos Aires, 11 de agosto.- La lluvia que cayó en las últimas horas hizo estragos en Avellaneda. Y el césped de la cancha de Independiente no zafó. A casi una hora para el comienzo del partido entre el Rojo y Vélez, Pablo Lunati recorrió la cancha y determinó que no se podía disputar.

El árbitro caminó el terreno de juego con los capitanes de ambos equipos, y Fabián Cubero dijo: "En esa área no se puede jugar", refiriéndose al arco que da a la tribuna local. Lunati se reunió con Calello y Cantero, presidente de los clubes, y les comunicó su decisión de suspender el partido.

Todavía no se confirmó para cuándo será reprogramado.