Un ataque incendiario a la sede Capital de Independiente provocó quemaduras en varias partes del cuerpo en un policía y una nueva vuelta de tuerca a la batalla que mantienen las nuevas autoridades del club y la barra brava, a la que el presidente Javier Cantero atribuyó éste y otro ataque en el estadio ocurrido en las últimas horas. A raíz del hecho un cabo primero resultó con graves heridas en la cara, cuello, brazos y manos, cuando llegó al lugar en un patrullero y aparentemente habría intentado una maniobra para apagar el fuego. El suboficial fue trasladado de urgencia al hospital Churruca donde quedó internado. La víctima fue Rodrigo Alvarez Gil, cabo primero que trabaja en la comisaría 50, informaron fuentes policiales. Se explicó que el policía fue llevado primero por el SAME al hospital Alvarez, pero fue trasladado al Churruca, donde quedó internado fuera de peligro. El diagnóstico médico fue ‘quemaduras de tercer grado en el rostro y quemaduras de segundo grado en ambas manos‘, dijeron las fuentes. ‘Estoy seguro‘, respondió Cantero al ser consultado si se trataba de la barra brava, a la que logró sacar del estadio. El ataque se produjo durante la madrugada de ayer, cerca de las 4, en la filial Capital, ubicada en la avenida Boyacá 470 del barrio porteño de Flores. ‘No fue una bomba, sino que rociaron combustible sobre la marquesina y la cortina‘, explicaron desde el club.
