Terminó ganándolo cómodo en el marcador (5-2) pero su victoria fue mucho más apretada en el juego de lo que esas cifras indican. Lo cierto es que Valenciano quedó en las puertas de la gloria porque, si mañana le vuelve a ganar a Estudiantil en el cuarto partido de la serie, se consagrará campeón de la edición 2011 de la Liga Nacional A-1 de hockey sobre patines. Un título que viene buscando de hace rato pero que nunca ganó.
Anoche, en el tercer choque, como siempre en la cancha de Concepción y con un buen marco de público, el equipo que dirige el Negro Otiñano fue pura efectividad en el segmento final, aunque siempre había tenido el dominio del marcador. A decir verdad, en el mismo arranque sacó una diferencia que resultaría fundamental. Es que Estudiantil se vio obligado a remar demasiado temprano y eso lo obligó a realizar el mayor desgaste. La consecuencia lógica resultó que el Verde tuvo menos resto físico cuando el partido entró en los carriles decisivos, esto es en los últimos diez minutos.
El Gallo Serafini, autor de aquel gol tempranero y otro más que marcó un nuevo desnivel (en el medio, Gonzalo Gómez había empatado parcialmente) fue la gran figura del primer tiempo. Y su compañero, el arquero Garramuño, el otro pilar con atajadas notables.
En el complemento, aumentó Josi García, puso a tiro otra vez al Verde Pablo Martín, pero llegó aquella recta final en la que el de La Barraca no perdonó (goles de Romero y Pablo Garcés) que el rival le dejara tantos espacios. Para mañana el obligado es Estudiantil, que tiene que ganar para forzar un quinto choque (el domingo). Pero Valenciano está cerca de su felicidad total. Esa que buscará mañana mismo.

