"La verdad que nos parecemos un poco. Somos pelados, grandotes, pero ojo yo no pesó 120 kilos como él". Pablo Rodrigo Melo largó su carcajada después de hacer este paralelismo con el participante estrella del actual "Bailando por un sueño" de Showmatch, Fabio "La Mole" Moli. El defensor de San Martín, de imponentes 1,82 metros de estatura y que acusa actualmente 95 kilos en la balanza, tiene el apodo de "Mole Melo" desde este año cuando en pleno auge del boxeador, en una transmisión del canal Fox Sports por la Copa Libertadores, el relator Juan Manuel Pons tiró "no es una muralla, este es la Mole Melo". El futbolista también se parece en algo al cordobés dentro del pugilismo ya en la pretemporada tuvo un intercambio de golpes con un jugador de Independiente Rivadavia (el rival del lunes en Mendoza por la octava fecha) en un amistoso, algo que para el uruguayo ya quedó olvidado y fue a contramano de su habitual tranquilidad.
En el plantel muchos no se hacen eco del apodo del uruguayo de 28 años. Internamente más de uno tiró un "la verdad que no sabía que le decían así". Pero es cierto el sobrenombre para el jugador con más peso corporal del plantel y que también tiene sus buenos kilates a la hora de hablar en el vestuario. "A Moli lo vi bailar muchas veces en la tele. Me parece un personaje muy gracioso, particular" reconoció el central para luego, con una sonrisa, agregar: "Aunque tampoco es que somos tan parecidos, yo no boxeo y mucho menos bailo tan bien en el caño. Eso es para él, ni loco hago eso".
Melo es alguien serio a la hora de declarar aunque con toques de humor característicos de su país natal. Una picardía similar a la que demostraron al cruzar el "charco" los Juan Verdaguer, Berugo Carámbula o los demás integrantes del genial programa "Hiperhumor". Su sonrisa se le dibujó una vez más cuando se le recordó que él también algo de boxeo realizó en San Martín. Fue en la preparación del equipo de Franco y ante la Lepra, el próximo adversario del líder. Tras un cruce con Peralta, se levantó del suelo y sin mediar palabras lanzó un jab de zurda y un cross de derecha que no llegaron a destino. "Ese día hubo que tirar un poquito los guantes (sonríe). Fue una calentura del momento, aunque ya pasó", asumió.
Pablo, quien llegó a jugar en la selección mayor de su país y también en la sub 20, reveló que en su familia la imponente masa muscular es algo cotidiano. "Debuté en Primera en Cerro con 16 años y desde ese momento ya medía más de 1,80. Por ese entonces pesaba más de 80 kilos y después con los entrenamientos seguí creciendo en lo físico", destacó quien es un aficionado del tenis y el básquetbol, aunque no descarta observar de vez en cuando una pelea de boxeo.
Para el cierre Melo dejó su última ocurrencia, en este caso relacionada a su apellido: "¿Qué origen tiene Melo? Brasileño, de ahí es la calidad con que le pego al balón", finalizó el grandote.

