En un día con demasiados sobresaltos desde lo futbolístico y desde lo extra-futbolístico también en el Argentino B, Independiente Villa Obrera vivió su sábado de gloria al ganar en Mendoza ante Leonardo Murialdo por 2-1, abriendo la programación de la fecha 12 de la Zona 4 del certamen. Con esta victoria, la Villa se puso a tiro de los líderes Palmira y Unión, aclarando que tiene pendiente aún el partido contra Del Bono que se jugará el miércoles 18. Era un partido para ganarlo y la Villa, con absoluta seguridad, fue a Mendoza y no le perdonó nada al necesitado Murialdo, que sigue sumido en el fondo de la tabla y con alto riesgo de perder la categoría.
Tras un primer tiempo en que la Villa dispuso del orden característico de siempre para cerrarse, en el complemento pudo sacar sus diferencias. A los 12’, Hernán Alvarez abrió la cuenta y 10 minutos después, el Chelito Delgado puso el 2-0 parcial, que desató la bronca en los hinchas mendocinos que reclamaron airadamente por el momento del equipo. Tras esa interrupción, Vera descontó para los locales pero la Villa se acomodó mejor que nunca para defender esa mínima ventaja y terminó resolviendo un partido que debía ganar y lo ganó. Una victoria que lo reacomodó en los puestos de clasificación y que llenó de optimismo el cierre del año para un equipo que humildemente, sigue escalando.

