Holanda llega a la final con un andar impecable en esta edición. Ganó sus 6 partidos con un balance de 12 goles a favor y 5 en contra. España arrancó con una derrota pero desde ahí sumó 5 victorias consecutivas, con un resumen goleador algo más discreto, sólo 7 a favor, pero también con más solidez en su arco con sólo 2 goles concedidos.
Las estadísticas están tan parejas que éste no parece ser un determinante para conocer al campeón del mundo. En este torneo se habló mucho de los kilómetros que recorre cada equipo, y ambas escuadras marcan que son verdaderos atletas. Los jugadores españoles han recorrido en conjunto 14 kilómetros más que los holandeses en los seis partidos. Es decir que la "Roja" acumula 631.032 metros, contra los 617.622 de su rival de hoy.
Otro punto a tener en cuenta es que España tira más al arco que Holanda (103 frente a 80) pero tiene menos puntería (sólo 39 fueron al arco), mientras que los holandeses dirigieron más de la mitad de sus disparos (41 de 80) entre los tres palos. En lo que sí se ve favorecido España es al momento de desbordar y buscar el posterior centro, dado que al obstaculizarlos los tiros de esquina han llegado, algo que ha sido aprovechados por los dos. Los de Del Bosque han tenido 46 córners, contra los 25 de su rival. En tanto que cuando poner la pelota al piso y asistir para el gol los holandeses han quedado en demasiadas oportunidades en posición adelantada (22), ante una España que con tan sólo 6 demuestra que sabe romper el "off side".
Holanda comete muchas más faltas (98) que España (62), lo que establece que los jugadores de Bert van Marwijk marcan muy estrechamente a sus rivales, sin importarles el juego brusco ya que han recibido 15 tarjetas amarillas, cinco veces más que España (3). Aunque ninguno ha tenido expulsados con roja directa.
Mientras que a la hora de recibir infracciones están equiparados y eso demuestra que ambos cuentan con jugadores habilidosos y desequilibrantes. A los hispanos le han sancionado 106 infracciones y a los de los Países Bajos 98.

