“Quiera Dios que el vino o bebida nacional que va a ir en el pecho sea la suerte para que esta fiesta sea completa. Y será así si damos la vuelta olímpica. No es una obligación pero es un presentimiento que no lo tienen que anotar en ningún lado (risas). Hay que ganar en la cancha aunque estamos convencidos que estos muchachos (por los jugadores argentinos) van a hacer el mejor de los papeles”, dijo el gobernador José Luis Gioja al cerrar las palabras de los disertantes durante la presentación de la camiseta oficial que lucirá la Selección argentina durante su participación en el Mundial San Juan 2011 de hockey.

El acto, que se desarrolló en el Museo Graffigna, tuvo en la mesa principal al gobernador Gioja, a su vice Rubén Uñac, también a Marcelo Lima (intendente de la Capital), Marcelo Martínez (presidente de la Conf. Argentina de Patín), José Luis Lanzarini (directivo de Coviar), al italiano Sabatino Aracu (máxima autoridad del patín mundial) y a su connacional Roberto Marotta (secretario general del FIRS). Mientras que enfrente se sentó el plantel argentino íntegro, con jugadores y cuerpo técnico.

El propio Gobernador, en otras palabras, aclaró que “como representante de los sanjuaninos quiero darle a todos los que nos visitan la más cordial de las bienvenidas. A la vez nos sentimos orgullos que algo tan nuestro y regional como el vino esté en la camiseta. Es todo un símbolo de argentinidad. Inclusive que esta presentación se haga en una bodega centenaria como ésta. Por eso creo que los sanjuaninos ya estamos viviendo una verdadera fiesta del deporte mundial”.

Luego de las disertaciones, tres modelos locales ingresaron vistiendo las camisetas oficiales. Dos de ellas con la celeste y blanca a listones y la restante con la de color azul, que será la alternativa. Fue el momento de los flashes de los fotógrafos y de las cámaras de televisión.

Previo a los actos, el plantel argentino recorrió la Bodega Graffigna y luego sus integrantes fueron invitados a una charla sobre las bondades del vino y cómo se saborea.
Mientras que al final de la reunión, los presentes compartieron una picada preparada por los anfitriones.