Por su juventud, por sus características técnicas, hasta ayer había nacido para ser gregario, para trabajar para las figuras. Pero a Daniel Zamora (22) le llegó su hora. Ayer, el pibe del equipo Forjar Salud se convirtió en el líder de la clasificación general de la I Vuelta a Valle Fértil tras ganar la segunda etapa, que fue una contrarreloj. Hoy, Zamorita buscará su primera victoria en el ciclismo grande y nada menos que en una carrera inédita en el calendario del ciclismo rutero, cuando se corra la tercera y última etapa.
Zamora, el del pelo ensortijado y la sonrisa fácil, le arrebató en la tarde la malla líder que en la mañana había ganado Willy Lucero, al imponerse en la primera etapa que unió Marayes con San Agustín. Zamora, quien en la primera etapa había llegado cuarto, registró en la crono un tiempazo de 15m13.s03/10, le sacó 19 segundos a su compañero de equipo, Emanuel Saldaño, y con los 10 segundos de bonificación es el cómodo líder de la general.
La Vuelta a Valle Fértil arrancó temprano en Marayes, en una etapa que fue más sufrida de lo esperado por los ascensos, los badenes y el viento que golpéo en varios sectores. En el largo tramo de 124 kilómetros, las emociones intermedias pasaron por las tres metas bonificadas, en Chucuma, Astica y Las Tumanas, que entregaron tres y dos segundos al primero y segundo en cada embalaje. Y en las tres, el que más sumó fue Darío Díaz, primero en Astica y segundo en Chucuma.
El pelotón se empezó a separar en la subida al Valle y adelante quedó un grupo de elite de 23 corredores que definió la etapa en el sprint. Y ahí, uno de los especialistas es Willy Lucero, quien quebró sobre la línea a Salas y Escuela.
La contrarreloj se largó en la apacible Usno, de vecinos sentados en veredas regadas, y cuyo trazado era un falso llano de 11,3 kilómetros hasta la villa cabecera. Zamora, que aunque venía pasando un buen momento, no estaba en los planes de los especialistas, cambió potencia por cadencia, apretó en lugares claves y clavó un tiempo imposible para sus rivales. Zamora voló en la ruta a un promedio de 44,556 km/h y alcanzó su primer triunfo parcial en el ciclismo sanjuanino.
Y hoy, el pibe que sale a buscar, atacar, llevar a rueda, levantar sprints, cambiará el rol y será el mimado del equipo. Hoy, Zamorita puede pasar a integrar una lista vedada para ciclistas que cumplen su papel de peones de la ruta, la lista de ganadores.

