San Martín ganó y está vivo pensando en el ascenso directo. Vino hasta acá buscando los tres puntos y lo logró con categoría y personalidad. Fue un 2-0 que quedó estampado como bandera de la justicia. Le ganó a un buen equipo que no tenía nada en juego. Sólo el despedirse como ganador de su gente. Y no pudo. Porque enfrente se plantó un San Martín expectante. Que sigue ilusionado con el ascenso directo y que ya dejó a Belgrano con la segunda promoción.

El partido arrancó como era lógico. Con Patronato teniendo la pelota y llevando la iniciativa y con San Martín cerrado y expectante. Igual, el equipo sanjuanino se las arregló para llevar peligro bien temprano. Poggi, inteligente, le metió una gran pelota a Penco, que no pudo dominar, sino…

El local empezó a preocupar porque era más profundo. Por eso a los 5′ Cayetá encontró un zurco y se mandó. Se encontró en el final con Corti, que no pudo dominar pero zafó de una muy peligrosa. Casi la misma que se dio segundos después, otra vez con Cayetá como protagonista. Pero con el mismo final.

San Martín no jugaba bien. Es más, tenía problemas en defensa porque la última línea era demasiado lineal. Pero se dio una situación que fue un punto de inflexión. Fue a los 11′. Buscaron a Penco en el área local, la defena despejó pero lo hizo corto. Y el Petiso Poggi, que estaba cerca, la paró con el pecho, casi como que la midió y metió el sablazo potente que se incrustó en el ángulo derecho del sorprendido Blázquez. Golazo. Para aplaudir. Para festejar a rabiar.

Entonces, desde ahí en más cambió el trámite del partido. Lo de San Martín comenzó a hacerse más consistente. Se adueñó de la pelota y tuvo un par de situaciones de gol que podrían haber dejado nocaut al local. En defensa, bien Grabinski y Galarza. Notable el trabajo de Alderete en el medio. Y todo el despliegue buscando la ofensiva de Poggi. Con esas patas, la mesa del resultado marcaba justicia.

Hasta que a los 24′ se cortó la luz. El hecho, que duró 15′ sirvió para los dos. El local se ordenó. Y San Martín tomó aire y se organizó el defensa. Cuando las luminarias volvieron, el partido mejoró. Se hizo de tome y traiga. Entretenido. Y, lo mejor, con San Martín bien parado, se animó a buscar el segundo. Casi lo tuvo cuando el pibe Quiroga la payaneó y tiró fuerte pero sin dirección correcta. Más tarde, Soto le dio un patadón a Poggi y vio la roja. No se notó su ausencia porque justo terminó la primera etapa. La que marcó justicia en el marcador. Porque San Martín fue más en el balance y se retiró ganando merecidamente.

En el complemento, el partido se le hizo más cómodo al Verdinegro. Es que Patronato salió dispuesto a empatarlo desde el inicio y eso le dio más espacios al visitante. Como la defensa sanjuanina estaba bien segura, todo lo que quitó en el medio (en especial Alderete) y construyó ofensivamente el Petiso Poggi fue positivo.

Después de algunos sofocones (Echague lo tuvo pero sacó la defensa), el Verdinegro fue más protagonista que el local, sobre todo aprovechando que tenía un jugador de más.

Por eso a los 30′ Barreiro, que recién había ingresado, casi convierte pero se la adivinó Blázquez. Aunque 7′ después se le dio al goleador, que antes, en su soledad, pocas pelotas le habían llegado. Esta vez Penco sacó provecho de un gran centro de Poggi por izquierda y tiró. Atajó Blázquez, pero el rebote le cayó otra vez a Penco que la hundió en el arco.

Lo que quedó fue sólo esperar el final. Gran triunfo de San Martín, para seguir con la llama de la esperanza encendida.