La utopía de unir a hinchas de dos equipos en una sola tribuna, ayer se convirtió en realidad, al menos para ellos. Ella de Boca, él de River, sentados juntos en la platea del Millonario. Sentados detrás de Pipo Gorosito, la pareja disfrutó el Superclásico sin ningún inconveniente, porque el amor es más fuerte.

 

Eso sí, la joven se fue más contenta.