Buenos Aires, 3 de noviembre.- Iban 15 minutos del segundo tiempo. Al jugador ghanés, Samuel Inkoom, de Dnipro de Ucrania lo sacaban para que ingrese su compañero. Había visto la amarilla en la primera parte, y cuando salía se sacó la camiseta.



El árbitro hizo sonar el silbato varias veces, y cuando el jugador estaba al costado de la cancha, le mostró la segunda amarilla por estar sin su remera y lo expulsó. La cara de Inkoom lo dice todo.