Fue la primera carrera clásica del calendario sanjuanino, su primera edición se disputó en 1925. Y será la última prueba clásica del actual cronograma de competencias. La Mendoza-San Juan cumplirá mañana 80 ediciones y no será un aniversario redondo más, será diferente, porque volverá a largarse de la tradicional esquina de Costanera y Lavalle, en la capital de la vecina provincia, después de algunas versiones que por diferentes motivos organizativos modificaba su recorrido y, también su punto de lanzamiento.

Las autoridades del Club Ciclista Independiente recibirán esta tarde las inscripciones de los corredores que darán vida a la competencia que culminará en Pocito, después de viajar durante 140 kilómetros por la Ruta 40. Tras arribar al corazón pocitano se darán un par de giros a un circuito que elevará a 184,5 kilómetros la extensión de la carrera.

La historia de la única clásica que unía dos capitales de provincia, porque tenía como punto final el velódromo del Parque de Mayo, encierra un hecho curioso. Es la más antigua, pero no la de mayor cantidad de ediciones.

Entre su bautismo ganado por Antonio Giménez (14h24m40s) y su segunda edición hubo un bache de una década. Cuando el mendocino Roberto Zanell ganó en 1935: ya la Doble Media Agua, corrida por primera vez en 1929, cumplía seis años continuos de competencias.

En esta ocasión el CCI la montará en homenaje a los 20 años de la victoria en la Vuelta de San Juan del equipo municipal pocitano que fue apoyado por el fallecido ex intendente Joaquín Uñac, padre del actual gobernado provincial, Sergio Uñac, quien también será reconocido.

El registro de ciclistas se realizará entre las 18 y 21 en la sede de la Federación Ciclista Sanjuanina.