Es la prueba reina de los Campeonatos Argentinos, de hecho, es la que más antigüedad tiene. Su título comenzó a disputarse en 1910 y el primer campeón fue Enrique Benedetelli.
Aunque en su primera década se coronaron diez campeones distintos, luego se fueron alternando reinados periódicos de hombres que a través de sus explosivos embalajes escribieron la rica historia de la especialidad.
El primero en repetir el título fue Antonio Secchi en 1918 y 1920. También ganó en 1921 y su tricampeonato parecía una hazaña difícil de reiterar. Sin embargo lo igualó Antonio Malvasi antes de cerrarse los años ’20 (1926, 27 y 29).
Gilberto Roqueiro fue el monarca de los años ’30 y, además, el primero en ganar el título en cuatro ocasiones: 1930, 31, 35 y 37. Entre medio, Cosme Saavedra y Pedro Prieto le disputaron la primacía.
En los años ’40 apareció la figura más relevante de la primera mitad del siglo pasado: Angel Castellani, que fue el primero en ganar cuatro campeonatos seguidos, desde 1942 hasta el 45. Pero su hazaña no terminó ahí, también ganó el torneo de 1948 y se arrogó el privilegio de ser el primero en convertirse en quíntuple campeón.
1950 es un año histórico para los sanjuaninos, porque un ídolo local, Antonio ‘Lillo‘ Giménez se consagró campeón argentino. En el año siguiente, otro sanjuanino, el pocitano José Fuentes se consagró. Ellos dos, hasta la llegada de Vicente Chancay fueron los únicos que llevaron la casaca azul a lo más alto del podio.
Jorge Batiz, que llegó a ser subcampeón mundial, fue el dominador de los años ’50, con tres campeonatos; Victorio Visentín, con cuatro, quebró a Raúl Gómez con tres títulos en la década del ’60.
El cordobés José Ruschansky, con cuatro títulos consecutivos dominó los setenta (1975 al ’78).
Un hecho curioso se dio en los últimos 25 años: entre tres pedaleros se repartieron 14 campeonatos. Gustavo Faris con cuatro títulos y Claudio Fabio Ianone con tres, ganaron la mayoría de los cetros de los ’80.
En 1989 ganó su primer título José María Lovito, quien durante siete años obligó a los demás a correr por el segundo puesto. Hasta 1995 nadie pudo con el pedalero de Santa Fe.
Entre 1996 y 2003, tres ciclistas consiguieron dos cetros: Luciano Ardana, Sebastián Alexandre y Darío Pagliarici, sin consolidarse ninguno como dueño exclusivo de la competencia corta que resume lo mejor del ciclismo: Agilidad, intuición, viveza, sorpresa y explosión.
El nuevo dueño de la velocidad es un cordobés que ganó su primer título en el velódromo Vicente Chancay, en el Torneo de 2005, Leandro Botasso. Este muchacho que es pura potencia, ganó también el cetro de 2006 y luego de un impasse, porque estuvo corriendo en el exterior, retornó para adueñarse de los títulos de 2010, 11 y 12 (todos en el velódromo Julio Polet de Mar del Plata).

