La Federación Internacional de Automovilismo sancionó ayer con tres carreras al equipo McLaren, pero dejó el castigo en suspenso al afirmar que la escudería reaccionó "de modo honesto", tras mentir en el Gran Premio de Australia.

Hamilton y el director deportivo de McLaren habían engañado a los jueces al señalar que el piloto no había dejado pasar a Jarno Trulli (Toyota) con Auto de Seguridad, lo que terminó con un castigo al italiano. Pero los comisarios después oyeron las grabaciones del audio entre Hamilton y el equipo y descubrieron la verdad. Así, restituyeron el tercer puesto a Trulli, excluyeron a Hamilton y la historia concluyó ayer con esta sanción en suspenso.