La parte adversa de los corredores sanjuaninos en la tercera etapa del Dakar la protagonizó Ricardo Martínez, que tiene como navegante al mendocino Sebastián Halpern, en la Toyota SW4.
Es que el piloto de nuestra provincia tuvo inconvenientes ya que pinchó dos veces y rompió el amortiguador izquierdo delantero. Terminó muy atrás en la etapa y retrocedió varios lugares en la general. Así probó el sabor de la amargura en su primer Dakar.
Tanto Sisterna como Cerdera, ya habían llegado. Y pasadas las 17.30 en cercanías al autódromo la gente aún esperaba con incertidumbre el arribo de Martínez, algo que se haría esperar un rato más. Es que el tercer representante provincial tuvo una tarde que él catalogó como de “mucha mala suerte”. Es que cuando largó venía avanzando posiciones, pero una pinchadura lo hizo detener y retrasarse algunos lugares. Con ese problema solucionado, siguió el camino.
Cuando faltaban unos 20 kilómetros para llegar, Martínez salió rápido de una curva cerrada y un pozo provocó otra pinchadura que incluso rompió el amortiguador delantero izquierdo, algo que no tendría solución inmediata.
Andando a 15 kilómetros por hora porque la rueda delantera tocaba en el guardabarros, y siendo pasado por muchos rezagados, el sanjuanino logró lo importante, recibir el banderazo a cuadros para poder seguir con su objetivo, el de llegar a Perú. Pero antes, sufrió en su tierra.

