"La gente viene a ver cebras, cocodrilos, búfalos. Y luego se los come". Son palabras de Toni Loureiro, el gerente de Carnivore, un restaurante de carnes exóticas que funciona hace 17 años en las afueras de Johannesburgo. Por el Mundial, a este lugar han llegado un 50 por ciento más de turistas.

Toni explica cómo se preparan las carnes de cebra, cocodrilo, impala y kudu (una especie de antílope). "Pasan entre 38 y 44 horas adobándose, luego salen a la parrilla y se las va pincelando con salsas hasta que se doran".

Para poder vender estos platos, se necesita los certificados del Ministerio de Agricultura, Forestación y Pesca.