El presente de Eduardo Walter Trillini pasa por la dirección deportiva del flamante equipo continental Italo-Mat Dogo, escuadra que formó con mucha ilusión y que le exige dedicación plena. Alojado en la Villa Don Tomas, con sus ciclistas, quien fue el mejor ciclista argentino de los años ‘80 y el ganador de la primera edición de la Vuelta a San Juan, rememoró aquella competencia.

‘Fue una gran carrera como todas las que se hacían en San Juan, yo pasé al frente en la contrarreloj que se hizo entre Calingasta y Barreal, que recuerdo había llovido y el camino estaba cortado, entonces nosotros mandamos gente para que pusiera colchas sobre la ruta y pasamos. En esa etapa agarré la camiseta de líder y no la solté más’, explicó.

“No se pueden comparar distintas épocas. Ahora se
cuida más a los ciclistas”.

Por entonces, Trillini tenía 24 años y ya había sido campeón panamericano de ruta en Chile 1980 y había ganado una edición de la desaparecida Vuelta de Cuyo.

Después del primer tour sanjuanino, defendiendo la casaca del Círculo de la Policía Federal Argentina, ‘el Pelado’ como lo conocen todos, se consagró campeón argentino de ruta en 1983.

Ese mismo año ganó la Vuelta de Uruguay y entre las carreras por etapas se cuenta también en su palmarés, la Rutas de América de 1989. Entre medio fue cuatro veces campeón de los Juegos Odesur y logró varios títulos nacionales e internacionales en Pista.

Disfrutando de la sombra a la orilla de la piscina donde espera con su equipo la edición 35 de la Vuelta, Eduardo cuenta cómo fue el final de esa carrera. ‘Hubo una fuga y quedé solo arriba, con otros cuatro ciclistas, Espinoza (Luis), Gómez (Juan José) y otros dos muchachos que no recuerdo sus nombres. Antes, como ahora, era peligroso que el líder quedara solo.

Veníamos por La Bebida, giré mi cabeza y vi que mis compañeros venían a 200 metros y paré a esperarlos. No te imaginás las radios: “¡se retrasó el líder, se retrasó Trillini!”. Cuando me reuní, con Moisés (Carrizo), Juan Carlos (Ruarte) y los otros le dimos con todo, alcanzamos antes de entrar al velódromo y gané la etapa. Nosotros estabamos primero, segundo y tercero y mantuvimos nuestras posiciones.

Sería un crimen hablar con Trillini y no aprovechar su experiencia para que analice el ciclismo que disfrutó corriendo y el que disfruta ahora como entrenador. ¿Uno es mejor que el otro? ‘No se pueden comparar. Son distintas épocas. En materiales, antes y ahora, no había tanta diferencia.

En mi época se corrían con ruedas de 28 y 32 rayos y todos las teníamos. Ahora se corre en bicicletas de carbono y todos la tienen. Tal vez sí se puede destacar cómo vivíamos nosotros en las carreras. Ahora lo cuento y nadie me cree. En una Doble Valle Fértil dormimos sobre un piso de tierra, teníamos una ollita para lavarnos y comíamos el pan casero que nos amasaba la señora dueña de casa en la que nos alojábamos.

Con eso hicimos las cuatro etapas y ganó Juan Carlos (Ruarte). Esa, posiblemente, es la única gran diferencia; nosotros, el mejor equipo del momento, sorteábamos esas circunstancias. Hoy no sé cuántos ciclistas puedan hacerlo’.

Luego de aclarar que entiende que los cambios son positivos porque se piensa más en el ciclista, Eduardo tuvo un momento para conversar sobre que ciclistas fueron los espejos donde mirarse.

‘Cuando era pibe con mi padre seguíamos a Juan José Pittaro, él fue, podría decirse, mi ídolo de juventud. Tuve la fortuna de ganar el Argentino juvenil en 1975 y me convocaron a la Selección Argentina que fue al Mundial que ganó Dazzan (Octavio), en ese equipo compartí varias carreras con él. Después, ya en el equipo de la Policía Federal, conocí a Moisés (Carrizo) a quien admiré como corredor y como persona. Tengo la fortuna de ser su amigo y hoy me da una mano en el equipo’.

 

Con el Italo Mat-Dogo hizo realidad un sueño


 

Eduardo Trillini conversa con sus corredores minutos antes de largar la última etapa del Giro del Sol. Su conjunto estrenará su licencia continental en el UCI American Tour en la Vuelta.


‘Con gran esfuerzo y la ayuda de mucha gente, estoy viviendo un momento muy lindo. Me considero un formador de ciclistas y hace varios años que venía peleando por la posibilidad de dar un salto de calidad. Viví en Uruguay, en Brasil y ahora puedo darme el gusto de decir que con el Italo Mat-Dogo y el apoyo del Sindicato Plástico de San Juan, correremos como continentales la Vuelta y que luego participaremos de la Vuelta de Mendoza, la Vuelta de Uruguay y la Vuelta de Río de Janeiro”. (NdeR: estas dos últimas de categoría 2.2 otorgan puntos para el ranking profesional americano).

Trillini confió que recién ayer, pudo sentarse a charlar tranquilo con sus corredores, especialmente con los dos colombianos Wilmer Ulloa, Jaime Ramirez y el brasileño Luan Da Matta. ‘Ellos llegaron a Ezeiza y los trajimos directamente a San Juan. Fue llegar y correr, recién anteayer hicimos un entrenamiento’.

Para la Vuelta arribará el español Aitor Escobar. ‘La idea es correr el domingo con los cuatro chicos que no correrán la Vuelta, pero si estarán en la Vuelta de Mendoza donde presentaremos dos conjuntos’, completó.