Rosas, que correrá la crono del Argentino para San Juan, se impuso en la CRI de la Vuelta de La Pera que ganó Cristian Ranquehue.

 

Tras un año inolvidable porque fue padre, pero también porque un accidente en un cuatriciclo lo alejó de la practica activa del ciclismo, Laureano Rosas volvió el sábado pasado a la victoria. El ciclista florense, triple ganador de la Vuelta a San Juan (2014, 15 y 16) se quedó con la etapa contrarreloj de la Vuelta de La Pera, competencia de cuatro etapas disputada en Río Negro, ganada por el barilochense Cristian Ranquehue (Mirasal) en la que finalmente culminó en la tercera posición.

Su triunfo se apoyó en la victoria de la etapa contrarreloj.

"Estoy muy contento por hacerme con la victoria en una especialidad que me gusta, como es la crono", dijo el nativo de Las Flores, quien fue campeón argentino de esta disciplina en 2014 y 2016, apenas finalizada la carrera en Río Negro.

"Lo mejor de todo es seguir notando evoluciones en mi estado, que es lo principal", agregó el bonaerense de 27 años, quien afirmó estar "en un 60% de forma", siendo consciente de que "hay muchas cosas para mejorar".

"Vamos mejorando, pero para estar al 100% se necesita tiempo", completó Rosas, quien continuará entrenando para afinar un poco más su condición de cara al Campeonato Argentino de ruta Élite 2018, a disputarse entre el 30 de marzo y el 1 de abril próximo en La Plata.

Laureano, que integró el equipo Shania Competición en el pasado Giro del Sol, ganado por Nicolás Naranjo, comentó que sus metas inmediatas eran adquirir el mejor estado de forma física para estar en el Argentino representando a San Juan.

Sólo él sabe lo que sufrió tras ocho intervenciones quirúrgicas para reconstruir su pelvis fracturada en el accidente. Nadie más que él sabe lo que sintió el sábado cuando volvió a la victoria. Lo importante es que se reencontró con el que hasta hace poco más de un año era el mejor ciclista argentino y que por esas cosas de la vida tuvo que replantearse su campaña y empezar nuevamente de cero. Falta mucho aún, pero ya se reencontró con su amigo, el triunfo.

Fuente: P&V Press