No les dejó mucho margen a los hinchas pro Messi en la selección. Si pudieron aguantar la andanada de críticas sobre las decepcionantes actuaciones de Lionel Messi en el equipo argentino tras las caídas ante Brasil y Paraguay, esta vez tendrán pocos argumentos para defenderlo. Ayer Messi se redimió… pero con la camiseta del Barcelona. El rosarino, tras ingresar como suplente en el complemento ante Getafe, participó en la jugada de gol del 1-0 y luego decretó la victoria de su equipo (2-0) con un tanto de cabeza.

Aunque hasta parezca un mal chiste para los sufridos hinchas de la selección albiceleste, Messi ayer ratificó el prejuicio que sólo rinde en el Barcelona. Y no sólo eso. Para más problemas, el padre de Lio, Jorge Messi, se quejó porque entiende que su hijo no es feliz en el equipo y que Maradona no le habla.

"Mi hijo no es feliz (en la Selección). Maradona no le habla, es la primera vez en la carrera de Leo que no recibe indicaciones de un DT", le dijo Jorge al secretario de Selecciones Nacionales de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Luis Segura, según reprodujo el diario Infobae. "Realmente mi hijo no sabe en qué puesto tiene que jugar", agregó Jorge, como para ponerle más polémica al duro momento que vive el combinado nacional.

Ayer, el rosarino ingresó a los 12 minutos del complemento por Jeffrén. Cuatro minutos después, generó la primera jugada de peligro al gambetear a dos rivales y lograr, tras la falta, un tiro libre (luego ejecutó Xabi, sin consecuencias).

El primer gol llegó de parte de Zlatan Ibrahimovic. Messi inició la jugada por la izquierda y soltó el pase para Abidal, que envió un centro que luego Ibrahimovic cambió por gol.

Tras la apertura del marcado, Getafe dejó más espacios. Y sobre los 35′, Ibrahimovic envió un centro para Messi, quien cabeceó y anotó el segundo del Barcelona, que sigue puntero en el torneo español.

Así, Messi se convirtió en uno de los pilares del Barcelona ante el Getafe y eso que entró desde el banco. ¿La Selección?. Bien, gracias.