Luego de recibir la autorización de las autoridades sanitarias y tras un receso de casi una semana, los planteles de los equipos de San Juan que participan en el Torneo Federal A retomaron su preparación para afrontar la fecha 7 dentro de la Zona A que los incluye. Sportivo Desamparados fue el que se anticipó a todos y en la siesta de este miércoles entrenó en el complejo del Consejo de Profesionales, apuntando directo a lo que será el retorno a la competencia en el fin de semana del 12 y 13 de junio próximo cuando visite a Estudiantes, en San Luis. El plantel puyutano trabajó a partir de las 15 en ese predio y el cuerpo técnico que encabeza Cristian Bove tiene diagramada una agenda que se extenderá por más de 15 días ya que recién habría competencia a mediados de junio. Con todos los protocolos sanitarios indicados por las autoridades del Comité Covid, Desamparados encaró una etapa que servirá para retomar el perfil que había asomado después de tres fechas positivas con dos triunfos y un empate en serie.
El otro equipo de San Juan, Sportivo Peñarol, decidió que hoy se reintegrarán al trabajo luego de realizar los hisopados de control para comenzar a preparar su regreso a la competencia que será como local recibiendo a Sansinena de General Cerri, por la fecha 7, sabiendo que estas dos semanas serán clave para terminar de consolidarse.
En tanto con todos los protocolos sanitarios al pie de la letra, en grupos y con la ansiedad de volver a estar en contacto con la pelota, hoy desde las 9 en el Predio Emmanuel Mas, en Chimbas, el plantel de San Martín retomará su agenda de trabajo esperando el retorno de la Primera Nacional que recién sería el fin de semana del 12 y 13 de junio, siempre que no varíe el estatus sanitario del país y cambien las normativas ya definidas. San Martín tendrá que visitar al Deportivo Morón por la fecha 11 de la Zona B y con más de dos semanas por delante para ese retorno al juego, el equipo de Paulo Ferrari retomará su preparación luego de recibir el vía libre de las autoridades de San Juan. Este receso obligado de casi una semana, ya que tenía previsto viajar el viernes pasado a Buenos Aires, sirvió para recuperar a los futbolistas que venían tocados como el lateral Alejandro Molina, que se había desgarrado y estuvo ausente el equipo por varias jornadas, además del delantero Lucas Campana, que había quedado casi descartado para el partido contra Morón.

