"Chano" y el "Cabezón" vieron el segundo tiempo juntos. Los dos estuvieron contentos con el triunfo pero disconformes con el fútbol.

El estadio Ramón Pablo Rojas se vistió de fiesta y a la convocatoria asistieron figuras del deporte y la dirigencia que cuyas vidas estuvieron ligadas al club "Bohemio". En la platea tubular se ubicaron -entre otros- Luis "Cabezón" y Mario "Chano" Tello. Otrora compañeros en Unión y San Martín vistieron en distintas épocas de sus campañas deportivas la tricolor de Peñarol. Los dos coincidieron en que fue "penoso" el espectáculo que dio San Martín de Mendoza y en que a los locales les faltó mayor claridad de juego. "Sinceramente esperaba otra versión de San Martín" contó el ex volante jachallero. "Creo que Peñarol jugó muy apurado pero siempre fue más" acotó quien jugara de wing .

Para ambos el equipo dueño de casa abusó del pelotazo. "Es cierto que es una final, pero quedó demostrado que cuando paraban a pelota y la hacían circular Peñarol fue mejor", dijo Luis. Mario, por su parte destacó la tarea de Gustavo Pereira, "fue el único jugador distinto dentro de la cancha", afirmó.

La fiesta bohemia fue completa

No faltó nadie. La familia de Peñarol acudió a la cita. Pudo verse en las tribunas a dirigentes de otrora, dos ex presidentes que asistieron como hinchas, tal el caso de Angel Leotta y Jorge Pelaez, que siguen colaborando pero desde afuera. Hubo jugadores de otros equipos como algunos del plantel de Sportivo Desamparados. Los chiquilines de las inferiores hicieron el pasillo en el ingreso de los dos equipos y la barra copó la popular norte otorgando un colorido y una intensidad que contagió emoción en el aliento a un equipo que salió nervioso pero convencido que no podía fallarles.