Como profeta en su tierra. Facundo Barros, un joven oriundo de San Agustín de Valle Fértil se quedó ayer con la 9na edición del Desafío Ischigualasto. La competencia que disputaron casi mil atletas en las disciplinas mountain bike y trekking y también en la modalidad duatlón, contó con un estupendo marco de público. “Tengo una emoción por haber ganado una competencia que quiere ganar todo el país pero que es del Valle, es de mi tierra”, afirmó el ganador. Y sí, con esa emoción lo vivió Barros al Desafío. Esa competencia que ya es una costumbre cada mes de septiembre para los amantes de la disciplina a nivel nacional e internacional. Participar de una carrera teniendo el magnífico escenario que ofrece el Valle de la Luna es la gran motivación para todos los que lo desafían. Y si, el Parque Triásico se mostró ayer por última vez con un Sol radiante ya que para la 10ma edición volverá a ser nocturno.
De entrada no más el comienzo era por demás duro. Muchos senderos y arenales empezaban a complicar a los bikers provocando que el grupo comenzara a cortarse. Claro que el objetivo de muchos no era competir sino disfrutar de los paisajes únicos con los que cuenta Ischigualasto. El “Hongo” fue el primer lugar donde algunos bikers aprovecharon para tomarse fotos. De ahí y con varios kilómetros encima, el camino se puso complicado. El largo ascenso hasta el Submarino, fue quizás la parte más dura. Debido a las variaciones que sufrió esa geoforma histórica producto de la naturaleza hace unos meses, fue motivo para que ayer -quienes se paraban en el puesto de hidratación-, se tomaran una fotografía. “¿Cuánto falta?”, preguntaban los más resentidos de tanto esfuerzo. Y vaya si faltaba, porque recién estaban a mitad del recorrido y se venía lo peor. Después de un breve descenso se venían los últimos 20 kilómetros de subida y con viento en contra. Ya en la recta final, fue Facundo Barros quien se adelantó y terminó adueñándose de la competencia.
El Desafío continuó pasadas las 14, con la largada del trekking y duatlón. Partieron los atletas rumbo al Cerro Morado. Desde allí, después de una empinada subida, tenían una vista panorámica de todo el Parque.
Mientras que los atletas que finalizaron la prueba pedestre del duatlón, realizaron posteriormente la prueba de MTB. Sin dudas fue la más difícil. Después de los duros 10 kilómetros del ascenso al Cerro Morado, le siguieron los 42 de mountain bike en el Parque. Allí dominó David Portillo seguido por Alejandro Ocampo.
El Desafío dijo adiós. Ischigualasto se mostró esplendoroso ante los ojos del país. La décima edición promete mostrarse nuevamente a Luna llena.

