El volante central Matías Fissore terminó siendo en el torneo pasado uno de los baluartes de San Martín. A tal punto que se transformó en una prioridad para el entrenador Pablo Lavallén porque la semana pasada se le venció su contrato. Y que tuvo la mejor resolución ya que tras una reunión entre el mediocampista -que es dueño de su pase- y la comisión directiva, se llegó a un acuerdo y firmó un nuevo vínculo con el Verdinegro por un año.

Y si bien eran pocos los futbolistas a los que sus contratos llegaron a su fin, Fissore se convirtió en el único jugador de campo que renovó con la institución de Concepción. Los otros dos casos fueron Javier Toledo (emigró a Estudiantes de La Plata) y Daniel González (a Temperley), y que coincidió a su vez que resultaron los dos jugadores a los que el control antidoping les dio positivo en el semestre pasado por la utilización del Oxa B12 (casos que todavía no tienen una resolución).

Fissore disputó 15 de los 16 encuentros del torneo pasado, para desde el mediocampo imponer su estilo, presencia, ser un recuperador nato y transformarse en pilar para la columna vertebral de Lavallén. Logró la continuidad que nunca tuvo durante el proceso de Carlos Mayor, más allá que en ese momento llegó en medio del torneo para un equipo que ya estaba armado y en el que no tuvo mucho rodaje.

No obstante, en el 2016 y con la llegada de Lavallén, su esperanza se renovó y se afianzó a tal punto que en varias ocasiones el técnico dijo que “para mí, Matías es el mejor 5 que tiene San Martín”. Por ello, teniendo el aval del DT para continuar, es que desechó varias ofertas, entre ellas la de su “querido” Atlético Rafaela. Y largó la pretemporada con el Verdinegro sin saber si iba a renovar su contrato, pero con el conformismo para quedarse por parte de la dirigencia y cuerpo técnico porque de palabra ya estaba la continuidad en marcha.

Por ello es que más allá que el jueves pasado se le venció su contrato, el viernes se presentó a entrenar porque el principio de acuerdo existía y que finalmente se concretó para tranquilidad de Lavallén y de Fissore que sólo quiere jugar en el Verdinegro.