Las imágenes del duro cruce verbal que Lionel Messi mantuvo con el goleador de la selección boliviana Marcelo Martins al final del partido que la Argentina ganó por 2-1 en la altura de La Paz y la discusión posterior con uno de los integrantes del cuerpo técnico que encabeza César Farías dieron la vuelta al mundo. "Estuviste gritando todo el partido, bolud... Todo el partido, ¿para qué hacés quilombo? Vos hacés quilombo, desde el banco estás gritando...", le recriminó el capitán argentino a Lucas Nava, el PF -también argentino- de Bolivia, quien ayer se refirió con consternación a lo sucedido. "Me crié viendo jugar a Messi, es lo más grande que hay. Lo admiro tanto que mi hijo más chico se llama Lionel por él", arrancó en Radio Colonia (AM550), donde enseguida explicó que se trató de un "malentendido" y que se infló todo de manera exagerada: "Terminó el partido, vi que se estaba armando una pelea y simplemente quise separar para evitar cualquier tipo de expulsión. En ese momento, parece que hubo un malentendido, pero son cosas que pasan en la cancha". Si bien en un principio él no le dio mucha importancia a los ocurrido, después se dio cuenta que se equivocó. "Recibí insultos y amenazas por la situación que pasó con Messi. Me dolió que mis hijos escucharan cosas fea de su padre", cerró.

Acompañado

El gran comienzo de la Argentina en estas Eliminatorias, con seis puntos conseguidos sobre la misma cantidad en juego, hace que sea puntera, en compañía de Brasil, que a última hora del martes superó 4-2 a Perú. En tanto, Chile y Colombia igualaron 2-2 en Santiago de Chile.