La fiesta fue completa para San Martín. Desde la previa con la enorme convocatoria, con la presencia de Riquelme en Argentinos Juniors, y el enorme triunfo por 2-0 sobre el Bicho siendo superior en todas sus líneas. Anotando dos golazos y marcando la tendencia sobre que éste Verdinegro anoche ganó su quinto partido consecutivo, que sigue al tope de la tabla con cuatro puntos sobre Boca Unidos y que más allá que le faltan 11 partidos para lograr el objetivo del ascenso a Primera División, lo de anoche fue el paso más grande para un sueño que tiene sustento y bases muy sólidas.
Lo ganó de principio a fin. Porque arrancó metido y buscando el triunfo. Incluso probó tres veces al arco. Bajó su producción cuando su rival creció promediando el primer parcial pero nunca le fue profundo. Y mientras San Martín no dejaba crear a Riquelme y se dio cuenta que era su partido y no el del rival más allá de tenerlo a Román, empezó a construir el triunfo. El mismo que tuvo apoyo en la solidez defensiva, la potencia e inteligencia del mediocampo y la continuidad en la efectividad de Marcos Figueroa y Carlos Bueno, que marcaron los goles cuando San Martín ya era dueño del encuentro.
El triunfo marcó la quinta victoria de local (ganó siempre), nunca recibió goles y lo mantiene firme al tope de la zona A. Sacó diferencia en la tabla y por más que tendrá que cumplir fecha libre, será inalcanzable. Por eso el delirio, pero eso se festejó como ningún otro triunfo, y porque el 2-0 contundente, fue mucho más que la presencia de Riquelme que estuvo muy lejos de su nivel. Porque la real figura fue el equipo de Forestello, que hoy está por encima de todo y lo refleja en su juego compacto y la picardía para pegar y anotar cuando el partido más lo necesita.
La movilidad de Poggi marcó la tendencia en el arranque mismo. Y a partir de allí Bueno pudo haber convertido, luego Ramiro López probó de media distancia y hasta Bogado metió un frentazo. La determinación siempre la tuvo. No obstante, pasado el cuarto de hora todo se emparejó y jugó lejos de los arcos ante un Argentinos que tocando de primera mostró su mejor faceta pero sin potencia ofensiva.
Ante ese panorama, en el complemento San Martín salió a presionar la salida del Bicho. La ganó el duelo, se hizo de las segundas pelotas, ya Riquelme perdió contacto y el camino se le fue abriendo al puntero de la B Nacional.
Y en esa búsqueda, mezclada con picardía porque el arquero Ojeda siempre jugó adelantado, a los 8’ llegó el “golazo” de Figueroa. Porque en un pelotazo que podía servir para meter la contra, el “Conejo”, sobre la línea del lateral y de 35 metros, le pegó ante un arquero adelantado y puso el 1-0.
El gol le dio el premio al mejor. Luego vino la expulsión de Alvarez y con uno menos Argentinos se perdió. Vivo San Martín le dio el toque de gloria con la enorme asistencia de Pinedo Zabala y la definición de Bueno, para un triunfo enorme y dejar en claro que San Martín está por encima de cualquier figura.

