Vélez Sarsfield logró ayer en su cancha una clara victoria sobre Boca Juniors por 1-0, resultado que no reflejó la superioridad que impuso, en el partido principal de la jornada sabatina por el torneo Final de AFA.
Con buen juego en ataque en el primer tiempo y más retrasado en el segundo, el equipo del Turu Flores nunca resignó el control del juego, fue preciso cuando atacó, estuvo firme cuando defendió y contó con muy buenos aportes individuales.
Boca salió con un planteo cauteloso que no alcanzó para darle fluidez a su ofensiva y, cuando la circunstancia lo obligó a jugar en campo rival, careció de un buen armado.
Ya a los 2’, Vélez estuvo cerca de abrir el marcador con un tiro de Allione. Y a los 11, un sorpresivo disparo de Pratto complicó a Orion. La mejor chance de Boca fue a los 20’, con un remate de Sánchez Miño que complicó a Sosa, que no aprovechó Acosta.
Cuando el control del juego de parte de Vélez parecía haber disminuido, llegó el gol, a los 28’, con un pelotazo largo de Cubero, que Zárate dominó en el área para sacarse de encima al Cata Díaz y definir con derechazo bajo.
Boca no reaccionó en el resto de la etapa y Vélez se replegó.
El local salió a jugar el segundo período de manera más expectante, lo que permitió que Boca se adelantara en el campo, pero apoyado en la tarea de Domínguez no causó peligro.
A los 21, un centro de Cubero fue cabeceado por Pratto, pero alto y a los 32, una gran maniobra individual de Domínguez finalizó con un derechazo desviado.
Boca no encontró soluciones con el ingreso de Martínez y Perotti le dio más movilidad pero no efectividad. Después, hubo un cabezazo de Gigliotti por encima del travesaño, y la mejor del Xeneize se dio a los 45, con otro cabezazo alto de Forlín.
Vélez, que llegaba con menos tiempo de recuperación por jugar en la Copa Libertadores, dejó en evidencia que es hoy un equipo aplomado y seguro, todo lo contrario de Boca, que sin Juan Román Riquelme en la cancha, ya que estuvo todo el encuentro en el banco, no encuentra respuestas.

