A sus 37 años, el capitán de River, Enzo Pérez, celebró el triunfo como un hincha auténtico del club que es y lo hizo con la clásica canción de "un minuto de silencio, para Boca que está muerto". Luego del desahogo con los fanáticos en una de las cabeceras del Monumental, desandó el final polémico: "Hablamos bastante con Romero y con Figal, que son los más grandes de Boca. Hubo muchísima gente que se metió, cuerpo técnico, jugadores que no estaban citados… No estuvo bueno. Lo que hizo Palavecino no está bien, pero de los errores se aprende. Con errores y virtudes, hablamos adentro de la cancha. No es la imagen que tenemos que dar para afuera. Pero ahí adentro, es difícil, cuando hay tanta gente que no tiene que estar en el campo es difícil".