La primera carrera de la temporada ya pasó y dejó aspectos positivos y un par de detalles que no son menores. Que son de vital importancia para cuidar la salud del ciclismo, porque ambos están relacionados con la seguridad, de los ciclistas -dueños del espectáculo- primero y de los aficionados, después.

Desde lo deportivo no hay nada que reprochar. El circuito elegido fue magnífico con un asfalto en muy buen estado y el desarrollo vibrante, porque hubo lucha hasta el final.

Lo que quedó en la columna del debe es la falta de vallas en la meta. Los organizadores pusieron un vallado, pero fue insuficiente porque se dejó sin vallar los “30 metros después de la línea de llegada” (foto), como reza en el punto 12 de las bases fijadas por el consejo directivo de la Federación Ciclista Sanjuanina. También en algunas esquinas faltaron banderilleros para controlar el tránsito.