Olimpo venció ayer por 2 a 1 a Independiente, que cayó derrotado por tercera vez al hilo en el marco de la 15ta fecha del Clausura. Con el triunfo, el elenco bahiense llegó a once puntos en el certamen pero para el difícil objetivo de permanecer en primera división deberá ganar todos los partidos que restan y esperar que Rafaela y San Martín no sumen más de dos puntos. Justamente el Verdinegro lo recibirá al Aurinegro el viernes en Concepción.

Por su parte, Independiente suma cinco partidos sin ganar fuera de casa con tres derrotas. De esta manera, el equipo que dirige Cristian Díaz comenzará la próxima temporada comprometido con el promedio de los descensos ya que no contará con los puntos (68) del período 2009/10.

Apenas largó el encuentro y cuando los equipos se estaban midiendo, el local fue el que golpeó de entrada: a los siete minutos Rolle recibió en la izquierda y envió un centro pasado que Pérez Guedes bajó al medio para que Néstor Bareiro definiera sólo para el primero.

Inmediatamente, el trámite se hizo de ida y vuelta, con el equipo de Cristian Díaz yendo en busca del empate con poca claridad y siempre con la preferencia de la banda derecha utilizando a Lucas Villafáñez. La apuesta surgió efecto ya que por ese sector vino la igualdad: a los 19’, el juvenil mandó un centro al primer palo donde Facundo Parra no pudo conectar pero la pelota le quedó a Ernesto Farías, quien definió de pecho.

En la segunda etapa el partido perdió ritmo. El local apostó por la velocidad de Andrés Franzoia, y la visita a los pelotazos desde atrás para Farías y Parra. Hasta que en una jugada aislada a los 23 minutos, el lateral izquierdo Juan Pablo Schefer remató desviado, pero el paraguayo Bareiro se tiró de palomita y corrigió el rumbo de la pelota que se clavó en el palo izquierdo de Adrián Gabbarini.

El local con mucho sacrificio cuidó la ventaja y se fue aplaudido por su público esperando el milagro que le permita mantener la categoría. El ‘Rojo‘ luego de una pequeña levantada volvió a carecer de respuestas futbolísticas ante un resultado adverso y deberá volver al triunfo para no tener que sufrir en el futuro.