Buenos Aires, 3 de junio.- Boca, que viene de traspiésen la Libertadores -con escándalo- y de dos derrotas en el torneo doméstico, tiene un nuevo dolor de cabeza: Daniel Osvaldo. El polémico delantero, envuelto en una mediática separación, hoy no asistió a la práctica de fútbol.
Cuando se lo esperaba en el entrenamiento matutino que se desarrolló en el Complejo ‘Pedro Pompilio’, esto no sucedió; sino que volvió a estar ausente, lo mismo que sucedió en la práctica de ayer. Desde el club, la información oficial da a conocer que tiene una "lumbalgia"; sin embargo, la realidad marca que esta ‘lesión’ no existe y que se debe a la decisión, tanto de él como de los propios dirigentes, de no continuar en la institución.

