El toque de Colón, la categoría inoxidable de Mario Pacheco y el andar cansino del conjunto Merengue le habían complicado la tarde. En el primer tiempo, Peñarol la sacó barata pero el mérito del conjunto de Magallanes fue despertarse a tiempo y en el segundo tiempo, logró lo que tanto quería para prenderse en la pelea grande y esperar ansioso ese partido suspendido contra Alianza que se completará el miércoles. Peñarol tuvo reacción en el momento justo y con eso, pudo sacarse de encima a un Colón prolijo, agradable a la vista y convencido de lo que hace. En la primera etapa, el Merengue manejó muy bien la pelota pero a eso no lo tradujo en goles. Esa falta de contundencia lo terminó condenando en el complemento porque Peñarol se despertó, se lo llevó por delante y terminó dejandolo con las manos vacías. A los 27’ Colón acertó en una sensacional contra que manejó Pacheco y definió Méndez pero el Bohemio fue puro corazón para ir por el empate primero. Lo consiguió a los 32’ con un cabezazo bombeado de Chávez y a los 41’, Cristian Pérez terminó desatando la fiesta en Chimbas cuando definió ante Mingolla para sentenciar un partido intenso. Colón lo tuvo pero lo dejó pasar, Peñarol supo cambiar a tiempo y esa fue su gran carta ganadora para revertir una historia que se le complicó demasiado.