La Cámara Federal de Casación Penal confirmó la condena a prisión perpetua para el barrabrava de River Plate Sergio ‘Pelado‘ Piñeiro por el crimen de un integrante de un grupo antagónico, Gonzalo Acro, ocurrido a la salida de un gimnasio de Villa Urquiza en agosto de 2007.  

 

 

 

La Sala Tercera de la Cámara, con las firmas de los jueces  Juan Carlos Gemignani, Eduardo Riggi y Liliana Catucci, ratificó la condena impuesta por el tribunal oral número cinco, en el segundo juicio por el crimen de Acro, que tuvo lugar en setiembre de 2015.   En el primero, que concluyó en 2011, fueron condenados a prisión perpetua, entre otros, los hermanos William y Alan Schlenker, y el supuesto gatillero, Ariel ‘Colo‘ Luna, entre otros imputados.  

 

Piñeiro no compareció en ese primer juicio por problemas psiquiátricos, pero cuando los superó fue sometido a juicio y condenado -al igual que los otros integrantes de una facción de la barra de River denominada ‘Los Borrachos del Tablón‘- como ‘coautor del homicidio‘.   Según el fallo, Piñeiro integró una suerte de célula organizada para el crimen: ‘el tercer grupo estaba conformado por Pablo ’Cuca’ Girón y Sergio ‘Pelado‘ Piñeiro, quienes habrían actuado en coordinación con los grupos anteriores dando apoyo material y táctico al ejecutor‘.

 

Acro, según el fallo, fue víctima de ‘un deleznable y traicionero ataque efectuado por al menos cuatro personas contra dos a quienes tomaron desprevenidos y por sorpresa‘.   ‘Ha quedado plasmada la conocida destreza física de la víctima Martín Gonzalo Acro en la pelea cuerpo a cuerpo, de ahí que los atacantes previeron cobardemente usar un arma de fuego, contrariando aún esos dudosos códigos de los que alardean pero ni siquiera respetan‘, sostuvo el fallo de Casación.  

 

Piñeiro ‘fue el encargado no sólo de transportar a Girón hasta el lugar del hecho en su rodado, sino que ambos formaron uno de los grupos homicidas el día del crimen... Ambos observaban desde afuera del gimnasio donde se encontraban las víctimas para dar en el momento más propicio para los delincuentes, aviso -a través del aparato Nextel que tenía Girón- al otro equipo de sicarios ubicado a pocos metros‘.  

 

Ese grupo, ‘integrado al menos por Eduardo ’Oveja’ Pintos y Ariel Luna‘ fue el encargado para ‘la artera ejecución llevada a cabo directamente por este último, como pudo reconocer la víctima sobreviviente Osvaldo Matera‘, quien acompañaba a Acro y resultó herido.