A San Lorenzo le pegó ayer dos tiros Botafogo y con ese 2-0 le arruinó su debut copero en el colosal Maracaná de Río de Janeiro, por el Grupo 2 de la Copa Libertadores. En el Ciclón fue titular el sanjuanino, Emmanuel Mas, quien se suma a la selecta lista de futbolistas de nuestra provincia que disputaron el máximo torneo continental.

El gol del mendocino Juan Carlos Ferreyra, a los 29 minutos del primer tiempo, le abrió el caminó a la victoria de Botafogo, la que completó su forma por un bombazo de Wallyson, a los 6 del segundo período. Este revés en el máximo escenario que tendrá la Copa del Mundo 2014 se suma al que sufrió el equipo que ahora dirige Edgardo Bauza el fin de semana último en el marco de la competencia doméstica, 0-2 ante Olimpo. Es que este San Lorenzo que dejó en diciembre último Juan Antonio Pizzi para irse al Valencia se halla en período de transformación, y de momento esa metamorfosis lo está afectando.

Bauza, al ser visitante, trató de afrontar el partido equilibrado y por eso recurrió a tres mediocampistas de contención, Enzo Kalinski, Juan Mercier y Néstor Ortigoza, y prescindió, inicialmente, de la creatividad de Leandro Romagnoli. El cotejo se acomodó a los intereses de los anfitriones a partir de la conquista de Ferreyra, la que surgió porque se permitió que Miguel Wagner rematara desde fuera del área grande, con el agravante de que la pelota se desvió en el cuerpo de Mauro Cetto. Torrico desvió el balón hacia su izquierda, pero el delantero cuyano apareció en escena para poner el 1-0. En ese primer capítulo los azulgranas dispusieron de oportunidades para convertir, como la que tuvo el activo Angel Correa y el potencialmente peligroso Nicolás Blandi, pero a esos intentos les faltó una mejor definición. Mas tuvo una actuación discreta e incluso fue amonestado por una falta.

En la segunda parte el problema para los Santos se incrementó desde temprano, porque Wallyson se abrió camino desde la izquierda, escapó a la marca de Buffarini, y una vez más quedó el espacio para disparar desde fuera del área grande, sin que procuraran contrarrestarlo de un modo adecuado ni los defensores ni los volantes. Ya con una desventaja de dos goles, Bauza buscó soluciones con los ingresos de Romagnoli y Mauro Matos, por Kalinski y Blandi, respectivamente, pero el tanteador quedó fijo en ese 2-0 que dibuja una sonrisa amplia para Botafogo y una mueca de preocupación para San Lorenzo.