Soñar siempre, no rendirse nunca. Esta fue la síntesis perfecta con la que Viviana Micaela Chávez abrió su repaso en su lugar en el mundo: Astica. Es que aquella astiqueña que en sexto grado de primaria se cansó de llorar cuando la clasificaron cuarta en su primera carrera cuando había terminado tercera, se juró a sí misma que iba a soñar a lo grande. Y lo logró. Por eso este 20 de abril de 2016 será inolvidable para Viviana, que sintió en carne propia que por fin fue profeta en su tierra. La jornada empezó compleja desde el martes porque el vuelo que la traería hasta La Rioja se canceló y hubo que recurrir al ómnibus. Llegó retrasada y el encuentro con su familia en Baldecitos fue estremecedor.
De ahí empezó el derrotero hasta Usno primero, luego la Villa San Agustín, más tarde Chucuma y finalmente, Astica. Su lugar en el mundo. La acompañó todo Valle Fértil y Viviana sintió que esas lágrimas que se juró no derramar, la traicionaron. Lloró. Y lloró con las lágrimas más sentidas del mundo porque ese sueño grande que tantas veces acunó era realidad y tenía su gente ahí.
Ya instalada en Astica, la atleta contó sus sensaciones, todo el sacrificio y lo que buscó este momento en sus ratos de entrenamiento. No se quiso olvidar de nadie, incluso de los que le cerraron varias puertas pero lejos de todo revanchismo insistió en que su logro tenía que servir para el futuro de todo Astica, de todo Valle Fertil, de todo San Juan. ‘Mi vida de niña no fue fácil porque la situación económica no fue la mejor pero nunca faltó el respaldo, el amor de mi familia. Todos colaboraron y juro que en Rotterdam, cuando terminé y logré la marca, me acordé de todo eso.
De todo lo que trabajaron para que pudiera lograr esa meta. Hoy, puedo decir que es el día más feliz de mi vida. Soy feliz, feliz, feliz…’, contó emocionada la vallista más famosa. Después la trasladaron al Barrio Astica donde se cortó la calle y hubo almuerzo vecinal, con asistencia perfecta para estar con la hija más dilecta de Astica: Viviana, esa misma que corría por las calles del pueblo entrenando y que ahora los representará en Río 2016 en agosto próximo. Queda poco y mucho a la vez. Hoy tendrá un mes de recuperación por delante y muchas reuniones con autoridades de gobierno que saben que ya hay una sanjuanina en los Juegos Olímpicos y que hay que apoyarla. Viviana volvió a su lugar en el mundo. A su Astica, donde fue por fin profeta en su tierra.

