El sistema de disputa del campeonato Mundial de vóleibol fue terreno fértil para que varios seleccionados especularan con los resultados e, incluso, apostaran a perder partidos para forjarse rivales más accesibles.

Brasil, campeón mundial y defensor del título, jugó con una intensidad menor a la habitual y cayó contra Bulgaria por 3-0. La derrota lo eyectó de la llave más difícil del Mundial y lo depositó en la llave del local, Italia, la más accesible en la teoría.

"No le pedí a mis jugadores que perdieran. La realidad es que tenemos jugadores con problemas físicos", se defendió el técnico brasileño, Bernardo Rezende. El capitán del equipo, Giba, explicó que el equipo decidió darle descanso a su armador (Bruno) "para llegar mejor a los partidos de la semana próxima. Tuvimos la misma actitud que en otros partidos. No entiendo por qué los periodistas lo dudan", dijo. "Bulgaria se impone a un Brasil a medio gas", tituló la agencia española EFE para graficar la actitud del campeón mundial.

En tanto, desde Cuba se levantaron las voces más críticas contra el sistema de juego del torneo. Según el diario Granma, escrito con tinta oficial, el sistema de disputa es "ilógico" y "desfavorece" a Cuba. El periódico cubano sospechó de los resultados de Rusia, que cayó contra España 3-2, tras una ventaja de 2-0, y evitó caer en la zona de Cuba en tercera fase. Argentina fue la contracara de la especulación. Una derrota contra Japón, ajustada, le hubiese permitido una zona más cómoda en la tercera ronda. Sin embargo, los juveniles argentinos eligieron el triunfo y la peor zona de la tercera fase, con los poderosos Rusia y Serbia. El Mundial tuvo una estructura de grupo en las dos primeras rondas en las que sólo quedó eliminado el último de cada zona. Ahora, en la tercera fase, sólo los primeros de cada grupo lucharán por el título.