Racing necesitaba ganar para asegurarse el primer lugar del Grupo 8 de la Copa Libertadores y lo consiguió, aunque antes tuvo que sufrir. El equipo de Avellaneda perdía como local ante Táchira por dos goles en el inicio del segundo tiempo, logró darlo vuelta y el 3-2 final le permitió quedar como el uno de la zona. De acuerdo a cómo se den los otros grupos, la Academia conocerá a su adversario en Octavos de final. Lo único cierto es que tendrá la ventaja de definir la serie en el Cilindro debido a que se medirá contra agún segundo.
Fue muy malo el primer tiempo de Racing: en ofensiva no tuvo ni claridad ni cambio de ritmo y en defensa mostró algunos errores infantiles que le permitieron a la visita generar peligro con poco. Y, en uno de los aislados ataques, los venezolanos se pusieron en ventaja con un tanto de José Meza a los 29m. Recién en la última antes del descanso, el local estuvo muy cerca con un derechazo de Gustavo Bou que dio en el palo. El público, que sabía que con este resultado quedaba segundo debido al triunfo parcial de Guaraní en Perú, comenzó a impacientarse.
Por eso, se esperaba la reacción de la Academia en el complemento, pero ni bien arrancó otra vez se escapó Meza y con un zurdazo aumentó el marcador. En la previa muy pocos habrán pensando en un 2-0 para Táchira en el Cilindro, pero a base de mucha contundencia el humilde equipo venezolano consiguió esta diferencia más que importante.
El técncico local, Diego Cocca mandó a Brian Fernández y el ingreso del ex Defensa le dio frescura a la ofensiva. Y aparecieron los goleadores: a los 12m, Diego Milito descontó luego de un centro de Bou, que fue el encargado de emparejar las acciones a los 24m mediante un remate de derecha. Racing fue a ganarlo, aunque ya más por inercia que con una idea clara. Táchira, muy replegado, apostaba a la desesperación del rival. A los 46, Pablo Alvarado se jugó la personal, le quedó a Brian Fernández, sacó el zurdazo y con la complicidad del arquero José Contreras dio vuelta el resultado.

