El cortocircuito entre la estrella argentina del Barcelona español, Lionel Messi, y su técnico, Luis Enrique, pudo haberse traducido en una sanción oficial: el entrenador del Barcelona, molesto con la actitud del jugador de ausentarse en el entrenamiento abierto del lunes, quiso abrirle un expediente por indisciplina. Y sólo la intervención de los referentes del plantel evitó que el DT siguiera adelante con su plan. El rosarino alegó una gastroenteritis para justificar su ausencia en la práctica del día previo a Reyes, donde hubo 11 mil espectadores, algo que no convenció al técnico español, quien tenía decidido pedir una sanción al goleador por indisciplina. Sin embargo, Andrés Iniesta, Sergio Busquets y Xavi hicieron recapacitar al DT: le explicaron que nadie saldría ganando si tomaba ese camino.

La relación entre el DT y el argentino nunca fue la mejor. Pero los problemas quedaron en evidencia en los últimos días: una discusión en el entrenamiento del viernes, la decisión del entrenador de dejar a la Pulga en el banco en el arranque del duelo ante Real Sociedad y el malestar del rosarino por esta elección echaron más leña al fuego. Sin embargo, según cuenta el sitio web de Sport, lo que terminó de enfurecer a Luis Enrique fue que el jugador no se presentara a la práctica.

Hoy Barcelona retomará los entrenamientos tras un día libre, igual la Pulga practicó solo ayer, sin el DT. Luis Enrique y Messi se verán las caras esta jornada y comenzará otro capítulo más de una relación que hasta ahora sólo suma tensión.