Buenos Aires, 4 de mayo.- "El partido del domingo puede ser el último mío en La Bombonera", lanzó Riquelme ayer, provocando conmoción entre los simpatizantes de Boca, que desean que su máximo ídolo siga en el club.

"Igual, mi deseo es retirarme con esta camiseta", agregó, dejando en claro que sus palabras de ayer no fueron casuales y que las horas develaron la explicación.

La dirigencia de Boca le ofreció a la gente que maneja a Riquelme, por ahora de palabra, un contrato menor al que tiene, algo que el talentoso enganche aceptaría sin mayores inconvenientes.

Pero Riquelme, en realidad la gente que lo maneja, contestó que acepta la rebaja siempre y cuando firme un nuevo contrato por tres años de duración.

Si Riquelme firma ese contrato tendrá asegurado retirarse del fútbol con la camiseta de Boca, que es su deseo personal.

"Hay muchos clubes interesados en mí, pero la prioridad la tiene Boca", sentencíó Riquelme, buscando así apresurar la decisión de los dirigentes.

La realidad es que Riquelme tiene ofertas de Brasil, pero el enganche preferiría quedarse en el fútbol argentino, donde hay dos grandes que ya sondearon a Román, los dos de Avellaneda: Racing e Independiente.

La posibilidad de los dos grandes de Avellaneda la abren sus respectivos entrenadores, porque Riquelme tiene buena relación con Miguel Russo y con el "Tolo" Gallego, entrenadores de Racing e Independiente, respectivamente.