El crack brasileño Ronaldinho, del Milan, fue acusado de haber organizado una fiesta con amigos que duró tres días en uno de los hoteles más lujosos de la ciudad italiana, previo al clásico ante el Inter que su equipo perdió 2-0 el domingo 24 de enero, por la 21ra. fecha del campeonato.
La noticia fue difundida ayer por por el diario milanés Corriere della Sera, que asegura en un artículo en primera página que el brasileño reservó durante tres noches una lujosa suite en uno de los hoteles más importantes de Milán, y organizó una fiesta con sus amigos que le costó 75 mil euros.
El clásico milanés jugado hace nueve días finalizó con triunfo del Inter con los goles del argentino Diego Milito y el macedonio Goran Pandev, y Ronaldinho cumplió una actuación discreta, además de fallar un tiro penal que atajó su compatriota Julio César.
El periódico italiano agrega que Ronaldinho abandonó el hotel el sábado y fue directamente a Milanello, centro de entrenamiento del equipo, para la concentración previa al clásico de la ciudad, que su equipo perdió pese a jugar desde los 22 minutos del primer tiempo con un hombre más, tras la expulsión del holandés Wesley Sneijder.
Parecía que este tipo de conductas, que fueron las que en definitiva lo alejaron del Barcelona, eran parte del pasado de uno de los jugadores más talentosos del Calcio. En su paso por el club catalán, donde fue una constante su tuteo con la noche y las celebridades del espectáculo. La última gota que rebalsó el vaso fue cuando en marzo del 2008 se presentó a un entrenamiento ebrio y fue expulsado por el técnico de entonces, el holandés Frank Rijkaard. De hecho, el entrenador pidió que fuera transferido o de lo contrario él se alejaba de su ocupación. Fue de esa manera que tras haber sido considerado el mejor jugador del mundo un par de temporadas, Dinho debió partir a Italia y dejarle el legado a su compañero y amigo, Lionel Messi. Pese a que por ahora se había mantenido en silencio y sólo siendo repercusión por lo futbolístico, desde ayer se volvieron a conocer los excesos del ex Gremio.

