Los más jóvenes le piden selfies, los mayores apelan al papel y la lapicera para solicitarle un autógrafo. Para ambos Laureano Rosas muestra similar amabilidad. El líder se toma su tiempo para dedicarselo a la gente que le demuestra su cariño antes de cada partida, durante y después de la carrera. “Esto es muy lindo, le agradezco al público tanto afecto, uno lo que hace es tratar de hacer de la mejor manera su trabajo y ser reconocido es un plus que nos ayuda”, contó ayer mientras comentaba alternativas de la etapa con sus compañeros en el gazebo armado por la gente del SEP para resguardarlos de los rayos del sol.
Después de dar un par de bocados a un pebete para recuperar energías, el líder de la general de la Vuelta, contó que esta entero. “Me siento fuerte, el equipo está fuerte y espero que mañana (por hoy) podamos regalarnos una nueva Vuelta”, culminó.
