Por Gustavo Kuffner // Especial para DIARIO DE CUYO, desde Rusia.

 


Este Mundial estará comenzando en el estadio principal que albergó los Juegos Olímpicos de Moscú en 1980, y que en plena Guerra Fría sufrió el boicot de los Estados Unidos y países aliados que decidieron no participar en esos Juegos que vieron brillar a grandísimos deportistas como, por ejemplo, el boxeador cubano Teófilo Stevenson en peso pesado o el atleta británico Sebastian Coe.


En el estadio Luzhniki conviven en un mismo lugar la estatua y el recuerdo de Lenin y junto a él, casi a los pies de esa estatua, diferentes lugares de venta de la FIFA.


Moscú es verdaderamente una ciudad maravillosa, no sólo sorprende lo que todos conocemos con su Plaza Roja, su catedral de San Basilio, su Teatro Bolshói, su río Moscú y los diferentes lugares turísticos y reconocidos a nivel mundial sino también su enorme y profunda cultura, y también la mezcla y presencia aun de los restos vigentes de la ex Unión Soviética.


Desde lo estrictamente futbolístico, los candidatos -como dijo Messi-, para mí son tres: España, Brasil y Alemania, pero como es fútbol, y más aún en un Mundial -donde no es necesario ganarle a todos sino superar 7 partidos-, también se permiten las sorpresas. Creo que Argentina se coloca muy cerca de los candidatos, en el lugar de favorito habitual que corresponde a una selección de la historia y de la talla de Argentina, con la calidad de jugadores encabezados principalmente por Messi, lo cual nos hace soñar. Creo que si el equipo logra una buena primera ronda puede encontrar un buen camino después en la segunda.