San Lorenzo tuvo un angustiante debut en el Mundial de Clubes de Marruecos al superar al modesto Auckland City 2-1 recién en el alargue y disipársele el horizonte hacia el poderoso Real Madrid. Los festejos del final se condicen con sentirse en la Final y enfrentar a la constelación de estrellas que tiene como lucero al portugués Cristiano Ronaldo, más que por el partido que hizo en Le Grand Stade de Marrakech.
Y el sábado, cuando esté enfrente el equipo español, volverá a estar en el Ciclón el sanjuanino Emmanuel Mas, que ayer cumplió un aceptable trabajo, pese a que el equipo no anduvo bien. El exSan Martín, por ejemplo, tuvo una aparición notable en el final del primer tiempo y, luego de pasar rápido la línea de la pelota proyectándose, desbordó y metió un gran centro para que Barrientos abriera el marcador. Luego no subió en otras ocasiones (sólo cuando disparó fuerte y su tiro se fue apenas desviado) y en su trabajo de marca cumplió con lo suyo. Sólo en el cierre del tiempo de alargue, se complicó al marcar, hizo mano, aunque el tiro libre no le llevó consecuencias al arco de Torrico.
San Lorenzo sufrió el partido en el que no pudo mostrarse superior y por momentos estuvo bajo el dominio de un equipo limitado pero enjundioso, altruista y respetuoso de una táctica de desmarque y anticipación. Recién en el minuto adicionado del primer tiempo Barrientos abrió el marcador pero en el segundo el español Angel Berlanga lanzó un balde de agua helada sobre los muchachos de Bauza. Recién al minuto del segundo tiempo Matos pudo marcar el segundo, aunque San Lorenzo siguió sufriendo hasta el final.
Ninguno de los dos había llegado a crear opciones de gol en un primer tiempo para el olvido, hasta que en el minuto adicionado, Gonzalo Verón recibió por la izquierda, dejó pasar por atrás al sanjuanino Emmanuel Mas, centro atrás y Barrientos, tras pararla con comodidad, metió el zurdazo junto al palo izquierdo de Williams. En el segundo, Auckland tuvo su mejor momento y encerró a San Lorenzo. Tade aguantó la pelota cerca de la media luna, metió un pase filtrado a DeVries, quien acarició ante la salida de Torrico y Berlanda definió con el arco solo pero desde ángulo muy cerrado.
Con San Lorenzo groggy, Tade se lo perdió en la contra a los 30 cuando intentó fusilar a Torrico pero el zurdazo se transformó en un blooper. El partido llegó a un impensado alargue ante el débil equipo neozelandés, y rápido San Lorenzo sacó la diferencia. Un tiro libre de Leandro Romagnoli desde la izquierda fue bajado por Matos dentro del área, toque de Pitu Barrientos y Matos remató fuerte a ras del piso para el 2-1.

