San Lorenzo de Almagro accedió anoche a los octavos de final de la Copa Sudamericana con una goleada por 4-1 ante Banfield en el Nuevo Gasómetro que no fue sinónimo de tranquilidad, porque su adversario, que lo había vencido por 2-0 en el partido de ida, cerca estuvo de hacer valer la ventaja que otorgan las conquistas en condición de visitante. Es que sobre el epílogo del encuentro, el delantero uruguayo Santiago Silva tuvo en sus pies la posibilidad de clasificar al Taladro a la siguiente ronda, pero Sebastián Torrico lo impidió al atajarle un penal que hubiera significado la eliminación de su equipo. En el primer tiempo, San Lorenzo tuvo un comienzo demoledor en una ráfaga de 10 minutos en la que pasó al frente, gracias a un cabezazo de Caruzzo tras un córner, y a un doblete de Blandi, en ambas ocasiones en posición de goleador, primero capturando un rebote y marcando de cabeza, y luego capitalizando un grosero error de Navarro. El comienzo de este desquite para el equipo de Aguirre no pudo ser mejor, pero se relajó y entró en el peor de los escenarios, porque Banfield alcanzó el descuento a través de Soto a los 25’. Sin embargo, pese a que su envión no se detuvo, no logró generar luego peligro en el arco de Torrico y lo pagó caro, porque Cauteruccio se inspiró a los 38’ y metió una chilena fantástica que dejó sin chances de reacción a Navarro. En el segundo segmento, la necesidad de Banfield llevó a San Lorenzo a replegarse en su campo y a apostar a un contraataque para liquidar la serie y no pasar sobresaltos, pero a 3’ del final, Emmanuel Mas derribó al ingresado Brian Sarmiento, fue a partir de entonces que Torrico se transformó en figura del partido al contener la potente ejecución del uruguayo Silva, jugadas que al cabo terminaron de asegurar el acceso de San Lorenzo a los octavos de final donde enfrentará al ganador de la llave entre Emelec (Ecuador) y La Guaira (Venezuela).
