Siempre hay revancha y más en el fútbol. Por eso, cuando en 2014 la ilusión de ascender quedó trunca en el cruce con Sportivo Peñarol, en Rodeo hubo promesa de buscar la revancha. Y así, el laureado San Martín de Rodeo se empezó a levantar de sus cenizas para ir a buscar lo que tanto quería su gente: la chance de pelear otro ascenso, de estar entre los mejores. Y hoy, esa revancha va tomando forma porque San Martín está otra vez en la final por el ascenso. Después de una contundente presentación en Frías, Santiago del Estero, el equipo que conduce Omar Enrique López Abaca sacó su pasaje a la finalísima con Andes Talleres de Mendoza al vencer por 2-0 a Instituto Tráfico, repitiendo el marcador logrado hace siete días en Iglesia y no dejando margen para cuestionar la legitimidad de su clasificación.

Ahora, San Martín irá por el paso que falta: el del ascenso. Recién ahí, la revancha será completa porque hasta ahora solamente llegó al mismo lugar donde llegó en 2014 pero con la pequeña gran lección aprendida de la temporada pasada.

En Frías y con la ventaja del 2-0 de la ida, San Martín fue muy práctico para moverse en la cancha. Sin apurarse, sin perder el orden en ningún momento, el equipo del Negro López Abaca dejó que el tiempo fuera desnudando las ansiedades de Instituto Tráfico que por ir a buscar rápidamente el descuento en el marcador global, fue abriendo espacios para la contra iglesiana que con libertades en ataque no se lo perdonó y abrió el marcador en esa primera parte. Con el 1-0 de Rolando Castillo a favor de los iglesianos se fueron al descanso dejando abierto un escenario parecido para el complemento donde San Martín tendría más espacios para liquidarlo. En el segundo tiempo, la ansiedad de Tráfico se transformó en desesperación con el correr de los minutos hasta que Wilson Ruarte puso el 2-0 definitivo para los Iglesianos que ya empezaron a pensar en la finalísima.

Se viene lo mejor ahora para todo Iglesia. La chance de llegar al Federal B está cerca y no quieren quedarse con las ganas. Un pueblo está detrás de San Martín, que sigue haciendo historia.